Aún me parece mentira que no lo supieras. Que no se me notara, bueno, que no me lo notaras. Que habláramos durante horas, días... como si al instante siguiente te fueses a esfumar, yo corría detrás. Como si no tuviese nada más que hacer. Tú me seguías el juego, nos vigilavamos, como si fuésemos inmunes al tiempo, pasaban las horas. No teníamos prisa, pero aquello se acababa. Perdíamos velocidad cada segundo, pero no nos apresurábamos. Nos subimos a trenes diferentes y ahora caminamos por distintas autopistas. No sé si tú has encontrado tu lugar, pero yo sigo tan perdida como siempre. Nunca he sabido a dónde iba, yo sólo me limito a seguir a la gente, tu estela era perfecta.
Ahora mi corazón es de metal, ya no pierdo tanto el control, porque ya no lo tengo. Ahora, pienso con la mente, ya no me la juego. Prometo volver, pero dame tiempo, date tiempo y nos encontraremos.
Quizás no fuese nuestro destino, puede ser que el futuro nos de más, puede ser que mañana me arrepienta de escribir esto, puede ser que mañana se asome por la ventana algo más fuerte que esto. Hoy no lo sabre, pero estoy segura que tú tampoco te lo imaginas. Ni imaginas que te escribo. No imaginas, porque no piensas en mí como lo hago yo.

Dile que le quiero, pero yo se que no es de esa manera, dile que lo siento, pero ya no puedo dejarle mas la puerta abierta, que se pudra el viento de la habitación, que se callen las aceras, hoy no quiero, ni puedo salir ahí fuera.
Que el sol deje de cantar, ahora me molesta, mi latido es el susurro de tu pelo. El color de tus andares me provoca cada instante, mi discurso son palabras de esas que nunca llegare a escucharte, mis manos ya no te tocan, porque han decidido que ya no importa, tu cuerpo se lo saben de memoria. Mis labios ya no saben a que saben, por que ahora solo les embriaga un lindo sabor a ti, el deseo de los besos que nunca me distes. En ocasiones mi corazón ya no pregunta por ti, pero aun siente que estas ahí escondido esperando el momento en el que se me canse, si, se me canse, el no quererte ya no se estila ese peinado, que ahora a mi el pelo me gusta llevarlo enredado entre el deseo físico y el amor deseado.


La felicidad es como una bolsa de patatas fritas, en ocasiones, cuanto menos dinero te gastes en ella mas te gusta, cuanto mas camines para conseguirla, mejor te sienta. También es un cumulo de desilusiones, debido a que al abrirlas, solemos encontrar que no están llenas del todo, están a la mitad llenas de aire, por lo que nos frustra saber que en el fondo, el objeto de nuestro deseo es en el fondo un combinado de aire y materia orgánica.
Lo cierto es que aun no he conocido a nadie a quien no le gusten las patatas fritas, con todas las desilusiones y esfuerzos que conllevan, pero también es cierto que estos sentimientos son los que nos hacen estar vivos, es la salsa de la vida, algo que en este ejemplo no viene envasado.

No te preocupes cuando venga el frio, prometo congelarme contigo.
No corras a por el abrigo, esta noche hay barra libre de cariño, de besos y deseos cumplidos. Esta noche tu eres mio,no te hagas el tonto, lo sabias antes de que lo hubiera dicho. Sabes que eres todo cuanto poseo, sabes que el miedo se lo ha llevado el viento, aqui y ahora, solo queda el momento, no te preocupes del mañana, tampoco del tiempo, el futuro es incierto, aunque te aviso: yo nunca me arrepiento.

Sin querer me encontré en la plaza del querer, me llevo allí la calle de la pasión, ya había pasado por el desengaño, me desoriente en la plaza de los besos sin sentido, había perdido el norte, yo solo quería llegar a la avenida de la felicidad y correr por ella hasta que me faltase el aliento, aliento que me quitaste en la esquina de tus ojos, me arrastraste a la barriada de la locura, he deambulado de tu mano mucho tiempo por este lugar, lo cierto es que ya pertenezco al barrio, pero lo cierto es que yo soy vagabunda de tus pies, te sigo donde estés, aunque tu no te lo crees, iré hasta mas allá del fin del mundo siguiéndote, así es como he llegado hasta aquí,la plaza del querer, donde dicen que rompieron todas las bombillas, para que el querer no tenga prisa, ni miedo, ni vergüenza, para que los besos sepan de otra manera y a las mañanas no se las ocurra aparecer, donde mis caricias sean clientes habituales de tu cuerpo y tus manos sean mi perdición.

Just for dreamers.



Que la luna se ha cansado de verte gritar, ya no quiere tristeza en tus ojos, solo quiere verte cuando hayas liberado tu alma de los resquicios de la soledad, sabe que la felicidad no es mas que una limpieza general, de esas en la que tiras lo viejo para dejar paso a todas esas cosas nuevas que no han hecho mas que comenzar, lo unico que hay que hacer es sentarla contigo en el sofa, cogerla de la mano y prometerla que nunca la vas a soltar, sera una promesa de fuego, sera la promesa que le dara sentido a tu vida, no te preocupes del resto, llevas de la mano a la mejor pareja que podias encontrar.

 
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